|
Historia
En Buenos Aires
Etapa Preanestésica (1810-1847)
Etapa de la Anestesia General Inhalatoria
(1847-1899)
Etapa de los Bloqueos anestésicos efectuados
por los cirujanos (1900-1935)
Etapa de la Anestesiología Moderna
(1936)
Mundial
Items Generales
Historia de la anestesiología
en Buenos Aires.
Etapa
Preanestésica (1810-1847)
Al producirse la Revolución de Mayo de 1810, la población
de Buenos Aires recibía atención médica por intermedio
de 30 facultativos y 4 hospitales. Las operaciones se realizaban en
los nosocomios o en las casas de los propios pacientes, siendo las mas
frecuentes, amputaciones, resecciones de tumores externos, reducción
de fracturas y luxaciones, cauterizaciones, apertura de abscesos y suturas
de heridas.
No habiéndose aun descubierto los fármacos anestésicos,
se recurría al opio, a la embriaguez alcohólica y a la
sorpresa mientras los enfermos dormían, y/o a inmovilizar a los
pacientes que aterrados y gritando, se debatían con los enfermeros
que los sujetaban.
Etapa
de la Anestesia General Inhalatoria (1847-1899)
Esta etapa comienza en 1847, antes de cumplirse un año de la
anestesia con éter efectuada por William T. G. Morton, el 16
de octubre de 1846, en el Massachusetts General Hospital de Boston.
En la Biblioteca Nacional de Buenos Aires se conserva un documento que
certifica que en el año 1847 el Dr. Tuksbury practicó
una anestesia general para una operación de estrabismo. Se trata
del artículo publicado en el diario "British Packet and
Argentine New", periódico que se editaba en Buenos Aires,
que en su edición Nª 1089 del 4 de septiembre de 1847, publicó
en primera página una información titulada: "Vapor
de éter. Para evitar el dolor en operaciones quirúrgicas".
Esta etapa se extendió aproximadamente hasta fines del siglo
XIX, y se caracterizó por el uso de la anestesia general con
éter, cloroformo y luego óxido nitroso que eran administrados
por enfermeros, estudiantes de medicina y hermanas de caridad.
Etapa
de los Bloqueos anestésicos efectuados por los cirujanos (1900-1935)
Se caracterizó por la dedicación que en forma personal
asumieron los cirujanos para realizar las anestesias raquídeas,
peridurales y regionales, empleando primero el clorhidrato de cocaína
y luego el de procaína.
Fue el auge de la premedicación con morfina - atropina y de la
difusión del empleo del aparato de Ombrédanne para administrar
éter.
Etapa
de la anestesiología moderna (1936)
Por iniciativa del Prof. José Arce, cirujano del Hospital de
Clínicas de Buenos Aires, se dictó en 1936 un curso de
anestesiología en el mencionado hospital. El mismo duró
tres meses y estuvo a cargo de un anestesista mexicano formado en la
Mayo Clinic, el Dr. Federico Vollbrechthausen. Entre los asistentes
destacamos a los Dres. José C. Delorme y Juan A. Nesi, que años
después se convertirán en pioneros y Maestros de la anestesiología
Argentina y Latinoamericana. Es en esos momentos que surge en nuestro
país el verdadero anestesiólogo, quedando la anestesia
definitivamente en manos de médicos especialistas.
El Prof. Alberto Gutiérrez, cirujano del Hospital Español
de Buenos Aires y pionero mundial en el uso y difusión de la
anestesia peridural, fundó en 1939 la Revista Argentina de Anestesia
y Analgesia, que en 1950 se transformará en la Revista Argentina
de Anestesiología.
El 4 de enero de 1945 se reunieron en la Asociación Médica
Argentina los Dres. Juan A. Nesi, Francisco J. Nesi, Osman Yanzón,
Juan Ormaechea, Roberto O. Elder, Italo Nunziata, José C. Delorme,
Pedro L. Franco, Leslie Cooper y Federico Wright y fundan la Sociedad
Argentina de Anestesiología, que al año siguiente se denominará
Asociación Argentina de Anestesiología. Su primer Presidente
fue el Dr. Delorme.
La Comisión Directiva inauguró en 1947 el Primer Congreso
Argentino de Anestesiología. Dos años más tarde
se realizará el Segundo, que gracias a la iniciativa de Delorme
se transformó en Primer Latinoamericano.
En las décadas de 1950-60 los anestesiólogos de la ciudad
de Buenos Aires y del interior del país, fundaron sus respectivas
asociaciones afiliándose a la entidad madre, la Asociación
Argentina de Anestesiología. La Sociedad de Anestesiología
de Buenos Aires (S.A.B.A.) se fundó en diciembre de 1959, la
que cambiará sucesivamente de nombre hasta transformarse en el
año 2002 en la actual Asociación de Anestesia, Analgesia
y Reanimación de Buenos Aires (A.A.A.R.B.A).
La Academia Nacional de Medicina distingue en el año 1959 al
Dr. José César Delorme, nombrándolo Miembro Titular
Académico.
La Comisión Directiva inauguró en 1961 un curso de Anestesiología
para Graduados, que en la actualidad es Universitario debido a un convenio
firmado en 1991 con la Facultad de Medicina de la U.B.A.
En 1980 se creó la "Mutual de Médicos Anestesiólogos"
y en 1990 la "Fundación Asociación Argentina de Anestesiología
de Buenos Aires para el estudio, investigación y tratamiento
del dolor" (Fundación Dolor).
Consciente de preservar su pasado histórico y con el aporte de
tres Socios Vitalicios, la C.D. inauguró en el año 2001
el Museo de la Anestesia y Biblioteca Histórica.
La contribución de la anestesiología Argentina en el perfeccionamiento,
difusión y jerarquización de la especialidad en Latinoamérica,
merece ser destacada y conocida.
Desarrolló la anestesia general endovenosa con el clorhidrato
de procaína, gracias al descubrimiento de los Dres. Ivar Bluske
Castellanos y Gregorio M. Aranés. Fundó en 1936 y luego
definitivamente en 1945, la primer Sociedad Latinoamericana de Anestesiología.
Publicó en 1939 la primer revista de la especialidad hispanohablante.
Creó en 1957, gracias al empeño de su Presidente el Dr.
Alberto González Varela, la Subcomisión Gremial en defensa
de los principios ético-gremiales de sus asociados, que posteriormente
servirá como ejemplo para diversas sociedades continentales.
Fue la iniciadora en 1949, gracias a Delorme, de los Congresos Latinoamericanos,
impulsando durante los mismos la fundación de otras sociedades
hermanas y contribuyendo a la creación de la Confederación
Latinoamericana de Sociedades de Anestesiología (C.L.A.S.A.)
y posteriormente de la Federación Mundial de Sociedades de Anestesiólogos
(W.F.S.A.). La Escuela de Medicina de la Universidad de Miami nombró
en 1967 al Dr. José E. Usubiaga, Profesor Asociado de Anestesiología
y Farmacología, convirtiéndose en el primer profesor latinoamericano
de anestesiología de una universidad americana. En 1999 inauguró
el primer Centro de Simulación Multiparamétrico de América
Latina.
Historia
de la anestesiología Mundial.

W.T.G. Morton |
Luego que
Morton durmiera a un paciente para ser operado el 16 de octubre
de 1846 en el Massachusetts General Hospital de Boston, el médico
y ensayista estadounidense Oliver Wendel Holmes (1809-1894) le sugirió
el uso de una nueva palabra que llamó "anestesia".
Este término había sido utilizado con sentido filosófico
para señalar la falta de percepción o de sensación
(anaisthesia) por los griegos Platón en el 400 a.C. aproximadamente,
Epicuro en el 300 a.C. y Pedanio Dioscórides en el siglo
I d.C. |
La documentación
más antigua del empleo de sustancias analgésicas la
encontramos en una tabla de arcilla con escritura cuneiforme de
la civilización sumeria, incisa alrededor del 3000 a.C. y
hallada en Nipur (hoy Nuffar), donde se menciona el uso del opio.
Han pasado 5000 años y la morfina, principal alcaloide del
opio, tiene plena vigencia, siendo considerada un potente y excelente
analgésico.
Durante milenios se recurrió fundamentalmente a la fitoterapia
analgésico-narcótica para calmar el dolor. Las doce
plantas más utilizadas fueron: Papaver somniferum (adormidera),
Papaver rhoeas (amapola), Mandrágora officinarum, Atropa
belladonna, Hyoscyamus níger (beleño), Datura stramonium,
Solanum nigrum (hierba mora), Withania somnífera, Cannabis
sativa (cáñamo indio), Conium maculatum (cicuta),
Sálix alba (sauce blanco) y Aconitum napellus (acónito).
El aislamiento de la morfina del opio por el alemán F. W.
A. Sertürner en 1805 y de atropina de la Atropa belladonna
por los alemanes P. L. Geiger y G. H. Hess en 1833, significó
la creación de las bases de la futura premedicación
anestésica, que pudo concretarse cuando el francés
Ch. G. Pravaz en 1853 ideó la jeringa de vidrio con aguja
metálica desmontable.
Durante la década de 1840. científicamente la más
importante del siglo XIX, se administraron exitosamente y por primera
vez, tres agentes anestésicos inhalatorios, uno de ellos
aún vigente. En los Estados Unidos el éter en 1842
por W. E. Clarke y luego en 1846 por el ya mencionado W. T. G. Morton;
el óxido nitroso en 1844 por G. Q. Colton. En Escocia el
cloroformo en 1847 por J. Y. Simpson. |

John Snow |
El primer médico
con dedicación exclusiva al estudio y práctica de
la anestesia en el mundo fue el inglés John Snow, publicando
en 1841 un interesante trabajo sobre reanimación de recién
nacidos.
El escocés W. Mac Ewen utilizó en 1878 tubos de caucho
y flexometálicos de cobre para practicar la intubación
orotraqueal durante la anestesia clorofórmica. Luego el americano
J. O. Dwyer en 1887 ideó el mandril para el tubo orotraqueal.
Por sugerencia del Dr. Sigmund Freud, el alemán Karl Koller
introdujo en 1884 la cocaína en la práctica médica
utilizándola para analgesia tópica en la cirugía
de la córnea. Ese mismo año los americanos W. S. Halsted
y R.S.Hall realizaron analgesia troncular con cocaína bloqueando
el nervio maxilar inferior. En 1892 el alemán K. L. Schleich
difundió la analgesia por infiltración de cocaína.
|


|
El
alemán A. Kirstein practicó en 1895 intubaciones
orotraqueales para intervenciones quirúrgicas con un laringoscopio
de visión directa.
Al finalizar el siglo XIX y comenzar el XX, se logró suprimir
el dolor con el paciente despierto en intervenciones quirúrgicas
importantes. En 1898 el alemán A. Bier realizó y
difundió la analgesia raquídea intradural con cocaína
al 1% mientras que el francés F. Cathelin introdujo en
1901 la analgesia extradural por vía sacra.
En 1910 el estadounidense E. I. McKesson creó el primer
aparato con flujo intermitente de óxido nitroso y oxígeno,
calibrado con porcentajes para ambos gases y en 1919 los ingleses
E. S. Rowbotham e I. W. Magill sentaron las bases definitivas
de la intubación traqueal. Rowbotham fue el primero en
practicar la intubación traqueal a ciegas, publicándolo
en 1920, mientras que Magill en 1926, dio a conocer un nuevo modelo
de laringoscopio teniendo como base el presentado por Chevalier
Jackson en 1912.
|
La reinspiración
con absorción del CO2 fue introducida por el inglés
J. Snow en 1850 y usada en la anestesia clínica en 1920 por
el americano R. M. Waters, publicando seis años más
tarde su sistema de absorver el CO2, llamado "to and fro"
(vaivén). Ese mismo año el alemán Dräger
patentó un aparato con circuito cerrado.
El español F. Pagés, introdujo en 1921 la analgesia
extradural por vía lumbar. Para localizar el espacio peridural
se describieron diversos métodos, siendo los más difundidos
y aún vigentes el "cese de la resistencia" del
italiano M. A. Dogliotti en 1931, y el de la "succión
de la gota" del argentino A. Gutiérrez en 1932.
Una revolucionaria etapa se produjo en las décadas de 1930/40.
El americano J. S. Lundy en la Mayo Clinic administró en
1934 por vía intravenosa el tiopental sódico, mientras
que en Montreal, Canada, H. R. Griffith y E. Johnson en 1942 inyectaron
curare (Intocostrin) para producir relajación muscular durante
una intervención quirúrgica.
|

Laringoscopio Macintosh
|
La evolución
del laringoscopio culminó en 1943 cuando el inglés
R. Macintosh presentó la rama curva.
Las primeras experiencias con el empleo de la procaína
endovenosa (Novocaína) como anestésico general fueron
publicadas por los argentinos I. Bluske Castellanos y G. M. Aranés
en 1949. Esta técnica se difundió luego en toda
la República Argentina y en algunos países de América
Latina.
|
| Durante la segunda mitad
del siglo XX, la farmacología contribuyó significativamente
con nuestra especialidad: bloqueantes ganglionares, anestésicos
inhalatorios halogenados e intravenosos no barbitúricos,
derivados benzodiacepínicos, neurolépticos, hipnoanalgésicos,
relajantes musculares, analgésicos locales, entre otros.
Estos valiosos aportes y la moderna tecnología en controles
y monitoreos, jerarquizaron la especialidad, ayudando a dar mayor
tranquilidad y seguridad al paciente. |
|